Los políticos ya me saben a…

Por Jeffrey Velasco

Ellos se venden como la luz al final del túnel ─pero será el túnel de la línea─¬ uno al que no llegaremos. Hacen apología a un gobierno dedicado a la demagogia, vendiendo democracia, libertad y una lucha “incansable” contra la desigualdad y el narcotráfico, una lucha real que esta sociedad colombiana no verá pronto.

Un país polarizado entre corruptos y “NeoFachoCentroIzquierdoDerecho Liberalistas”, con ricos, pobres y más ricos, Entre grandes medios de comunicación, y banqueros apostando a sus propios intereses, entre gente que busca sobrevivir sabroso con un salario mínimo. Con la apuesta del amor en tiempos de campaña, donde más de un candidato… En su vida, ha comido empanda en la calle, ha comprado tamal de olla, ha tomado tinto o café en mesas con chicles pegados, lacadas y rayadas. Por eso ahora sumergen entes politiqueros llevados por la ambición para ganar votos, si es que no los compran.

Ahora, en todo este oportunismo, dos “movimientos e ideales políticos” tienen asegurado la mayoría de votos del país: el “Uribismo” y el “Petrismo” haciendo de las suyas con campañas llenas de odio, fake news y represalias con bodegas digitales y medios pagos.

Los colombianos tomamos como verdad las campañas denigrantes, la propaganda voz a voz que solo daña la imagen del oponente, y sin pensar influimos agresivamente en la posición política de la otra persona. Una de las preguntas que nos debemos hacernos antes de votar es: ¿Le quiero entregar mi voto y mi país a un personaje que daña la imagen del otro para el bien personal?, ¿Si es tan cuestionado, es correcto dar mi voto por un personaje tan oscuro? ¿Ese es el país que quiero construir con mi derecho al voto?

Queremos un cambio real y no lleno de mentiras, uno donde se cumplan las promesas de campaña en Colombia, y si no, que sean castigados por engaño y publicidad engañosa. Estamos llenos de incertidumbre y atiborrados de ignorancia sobre qué pasará, unos candidatos proponen un país decente, democrático e igualitario donde caben los nadies, los mayores y las mayoras, donde la educación es un pilar.  Los otros venden lo mismo, las mismas promesas de siempre, y los mismos chanchullos para la gente de bien, pero con acento a carriel.

Ahora bien, con todo esto empieza la manipulación en los medios, y en los debates el respeto brilla por su ausencia, todo por el amarillismo y el rating. Un rating que no les sirve de nada, porque la objetividad la tiene guardada en esa parte oscura y poco ventilada, tan común en estos días.

Por eso, ¿Qué podemos esperar de un futuro diferente si desde los medios tradicionales nos venden la idea que estamos en una sociedad perfecta y que nada de lo que sucede a espaldas y en las narices del gobierno en turno es ilegal? Una sociedad que se ahoga en su propia mentira.

  • Más de 60 años en guerra
  • El estado contra civiles y aliados con grupos ilegales.
  • Más de 60 años con problemas de drogas, y narcos en el poder amparados por el gobierno de turno.
  • Toda una vida con problemas de desnutrición y alfabetización.
  • Jodidos con gobiernos corruptos que luchan contra la corrupción.
  • Y donde le echan la culpa de todo a la izquierda, la cual no ha gobernado.

Las personas aún creen que un gobierno de ‘izquierda’ nos dejará como Venezuela, pero con el precio de la carne y la papa, ya nos volvieron, y no fue la izquierda. Como sociedad nos falta mucho y como personas que piensan con interpretación crítica, faltan año luz, pero con trabajo y educación las personas saldrán de su pequeña caja de desconocimiento e información falsa que nos han vendido por años, es momento de cambiar y poder vivir en paz.

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