El plebis…si…no?

Por: Hernando Urrutia Vásquez

Estamos ante una decisión trascendental para el pueblo colombiano, sin embargo no ha sido fácil este tránsito de una decisiva hoja de ruta que construya una mirada de paz en un país en crisis desde hace mucho tiempo y que en manos de una personalidad tan controvertida como el actual presidente con los bajos índices de popularidad, al que incluso le han enrostrado su traición a quien fuera su jefe y al que le cumplió tareas de relieve como las dada de baja de jefes guerrilleros y rescates de alguna espectacularidad, como el de Ingrid Betancourt, pero que sin embargo no pudo cumplir el deseo de su jefe en el momento y fue la de acabar el grupo insurgente más numeroso: las FARC, en 18 meses.
He dicho que está en sus manos porque es el protagonista de una coyuntura, que se ha venido dando a través de la historia llena de dejación de armas y de lutos permanentes y que ahora seguramente anhela el nobel de la paz, ese mismo que le concedieron a Obama seguramente por sus acciones contra los árabes y que estuvo a punto de conseguir Belisario Betancourt o que secretamente quiso adjudicarse el ahora opuesto al proceso, señor Pastrana.
Y es que no es para menos la indecisión de los colombianos ante un gobernante que atropella a los campesinos para imponer sus famosas locomotoras,que funcionan a base de sangre, desolación y abandono.
Que se alía con un mandatario de Bogotá para desalojar y periferiar la población de menores recursos, que se hace el de la vista gorda frente a los robos en el presupuesto de la salud por parte de la intermediación de las EPS’s,que le canta todo el tiempo a Colombia quien va a ser su sucesor en una especie de Neofrente Nacional, por esto y muchas cosas más, su carisma no permite seguridad en quienes buscan la paz.
Pero (y ahí viene el pero) si no hubieran fallado las anteriores negociaciones tanto con las FARC como con el ELN, se diría que no hay historia para intentarlo de nuevo, después de una serie de fracasos se sientan a negociar dos enemigos y su diálogo congrega muchos amigos pero también despierta enemigos, que a través de su argumentación congregan a radicales medio radicales y extremoradicales, que con un solo argumento se oponen a la firma de los acuerdos de la Habana: habrá impunidad y dentro de esa impunidad, se cuenta cederle el poder a los que tanto daño le ha hecho a la humanidad, se deduce entonces que el Estado ha cedido el poder a los fascinerosos ¡¡qué tiemblen los dueños del país porque tendrá un nuevo dueño!! Pero ni Ardila Lule, ni Santodomingo ni otros personajes dueños de grandes fortunas tiemblan, los paramilitares, enemigos acérrimos de estos aspirantes a gobernantes y motivo de su aparición, piden que le concedan un campito en el proceso de paz del momento, teniendo en cuenta que se sienten traicionados por quien los convocó a desmovilizarse y luego los envió a las prisiones estadounidenses, permitiendo que se cumplieran los plazos y las víctimas otrora pujantes no recuperaran las tierras de donde los despojaron y este proceso fracasara ante la mirada atónita de los peregrinos rurales en las ciudades, evidenciando que resultó peor el remedio que la enfermedad.
Pero en medio de todo tipo de acusaciones, con un grupo desacreditado por un lado por sus errores y por otro por sus enemigos, un presidente sin mucha credibilidad, y unos opositores que van desde el discurso hasta el panfleto intimidatorio, el pueblo colombiano tiene que saber que la vida socio económico política no se la va a resolver el plebiscito y que la reforma tributaria irá con o sin la firma de los acuerdos, que el conflicto social por la eliminación del esfuerzo productivo seguirá creciendo y que el aprovechamiento de la aplicación de los famosos seis puntos, tendrá que ser propiedad del grueso de la población y no es programa que solo favorece al nuevo partido de las FARC si no que estamos ante una situación en donde tenemos muy bien saber qué hacer, no despreciar un documento producto de cuatro años de discusión que no se había dado en la historia, con unos planteamientos que de cierta medida definen el rumbo de muchas cosas, que la polarización en la que se ha metido a la gente seguirá tratando de buscar espacio y hay que sanjarla con la búsqueda de objetivos que nos permitan encontrar caminos de reivindicaciones colectivas, espacios democráticos y definitivamente justicia para las víctimas que han sido manoseadas y aparentemente oídas, pero que han sido utilizadas como una especie de escudos en esta discusión, debemos saber que empresas transnacionales están alertas para invertir sus capitales(confianza inversionista) una vez se les garantice seguridad y no tener que gastar en grupos armados privados y que todas las medidas cobijarán a los que voten si o voten no.

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Foto: Facebook de Hernando Urrutia

Foto: semana.com

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