Duque y Peñalosa: ¿ Neoliberales?

Por: HERNANDO URRUTIA – Director de Programación de Vientos Stéreo

Colombia como muchos otros países ha sido sometidos a unas políticas que para nada le han servido a la vida diaria de los colombianos. Con el nombre de apertura económica se abrieron las puertas al capital extranjero con el presupuesto de que iba a dinamizarse la economía, según los teóricos desde el gobierno encabezados por el entonces presidente de la República, Cesar Gaviria y su ministro Samper, la ley del mercado nos favorecería y podíamos trascender en lo internacional con nuestros productos.

Vino el entusiasmo, la burla a quienes se oponían, ridiculización y hasta calificativos de antipatriotas.

Se empezaron a aplicar las medidas con la propuesta y empezaron a sentirse los rigores de la política: miles de empresas fueron cerradas debido a la competencia en desventaja frente a las multinaciones, fluyeron los capitales amparados por nuevas leyes que eliminaron a las que protegían la producción nacional y poco a poco nos fuimos convirtiendo en un factor de consumo dentro del concierto internacional dirigido por multinacionales con toda gabela en nuestro territorio.

Y por qué, porque para que esa teoría funcionara se necesitaba adornarla con otras medidas operativas que garantizaran el monopolio completo de los grandes capitales en los países del llamado tercer mundo al cual pertenecemos.

Colombia como otros países se llenó de productos que se producían aquí y se plegó el mercado a consumir lo extranjero y lo nacional quedó por fuera de la competencia, también había que adecuar las leyes y se hizo a través de la Constitución Nacional del 91, con artículos que le dan vía libre a lo de afuera, los amantes de las estadísticas tiene datos muy precisos acerca del asunto.

Había que debilitar el Estado, adecuar las mayores leyes para ejecutar el traspaso del patrimonio nacional a manos ajenas y privadas, culturalmente invadir el territorio manejando la opinión pública y posesionar sus propias fichas  en el Estado.

Por un momento se creyó que ya la política del mal llamado  neoliberalismo,  llegaba para quedarse y se escribieron y se siguen escribiendo muchos artículos defendiéndola a pesar de que en ya una buena parte del planeta está desacreditada, pero eso a nuestros dirigentes les resbala y ellos continúan aplicando  las premisas  teniendo en cuenta que uno de los defensores de estas iniciativas don Mario Vargas Llosa ya está escandalizado por las consecuencias.

Lo cierto es que nos falta mucho todavía para acabar de derrumbar ese imperio de los capitales amangüalados con el poder, porque ellos son el poder mismo.

A los colombianos que votaron por la propuesta de Iván Duque al igual que los que lo hicieron por Peñalosa, les cabe la responsabilidad de no detenerse a pensar por un momento  que esos planteamientos aparentemente inofensivos, son por los que votó  la mayoría: mas privatizaciones (ETB), entrega del subsuelo a las compañías extractoras del oro, eliminación de los subsidios y tarifas que les representen jugosas ganancias  a estas compañías como por ejemplo las recolectoras de residuos de Bogotá….,y no asoma la justicia social por lado alguno.

Yo sé que por lo escrito aquí  este artículo será tildado de castrochavista que es el estigma a quien se atreve a disentir, pero bueno, es el riesgo de tener la osadía de querer pensar inteligentemente.

Foto: Tomada el twiter oficial de  Iván Duque, Presidencia de la República

Foto: Hernán Riaño

Foto: Tomada del Facebook de Hernando Urrutia

 

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