Un IVA directo al bolsillo de los colombianos

Ni por más presión de los medios para conocer la verdad, el gobierno solo ha brindado respuestas gaseosas.

Por:  JORGE RAÚL SOLANO MORALES – Comunicador Social – Periodista HOY ES EL DÍA

 Luego de pasar unos meses de la elección presidencial, y de los colombianos tener un nuevo gobierno encabezado por Iván Duque y el Centro Democrático como bancada de gobierno, y luego de haber escuchado por casi tres meses de campaña las infinitas declaraciones del candidato hoy presidente en la cuales asumía posiciones que encarnaban los intereses del pueblo, el bolsillo de los colombianos se ve abocado a una de las más inesperadas reformas.

Empezando con uno de los eufemismos más discretos que hubieran podido utilizar, Ley de Financiamiento, que no es más que gravar con este impuesto al 85 por ciento de los productos básicos de la canasta familiar, aquellos que una familia de clase humilde debe comprar a diario para poder subsistir; sin embargo, dice el gobierno con palabras del Vice Ministro de Hacienda, que a los estratos bajos se les devolverá el IVA, que según ellos, serian de casi 51 mil pesos mensuales. Sin embargo, a estos 51 pesos también se les cobrará el IVA, en lo que este se volvería un círculo vicioso.

También dice el gobierno que, existen más beneficios que perjuicios en esta tan cacareada Reforma Tributaria Carrasquilla, pues asumen los sabios del sistema tributario que entre los beneficios que anotan y explican están, las ayudas y auxilios por Familias en Acción, los auxilios y subsidios que asumen en el pago de servicios públicos, entre otras ayudas que los gobiernos anteriores han suministrado, teniendo en cuenta que no todos los colombianos que están registrados en SISBEN, o con estrato 1,2 se acogen u obtienen estos beneficios; es decir que el gobierno descuenta por mano derecha todo lo que les da, cobrando por registradora.

Aun así, dice el vocero de hacienda, que en cuanto a la canasta familiar continuarán exentos de pago de impuesto, la salud, la educación, los arriendos y el transporte; ante tan gran generosidad de su declaración, se queda atónito pues, no se sabe si darle las gracias o rascarse la cabeza, pues subirán de precio artículos como el pan, la leche, los huevos, la yuca, la papa, y una lista interminable de alimentos y artículos de primerísima necesidad.

Los gremios que rigen la productividad en Colombia, presentaron hace unos días sus posturas casi que unificada, en un sentido desacuerdo a las posiciones financieras del Ministro Carrasquilla, y si estos gremios asumen tal posición, es porque ni aun así, los que tendrían el mayor beneficio quieren asumir esta flagelación al pueblo, pues expresan sencillamente que tocar de esta manera el bolsillo de los colombianos, generaría en el consumo de bienes y servicios una baja exorbitante que luego lamentarían.

Otro debate que se emprende bajo la reducción del impuesto y los productos exentos de esta carga, es la de las bebidas azucaradas en las que entra en juego las gaseosas, y la misma producción de azúcar, pues a este gremio no se les toca, teniendo en cuenta que es uno de los productos que más se consume, a propósito y como anécdota, un periodista de la W le dice al vice ministro de hacienda, que sus respuestas hasta ahora han sido gaseosas.

Así las cosas, los colombianos estamos en ascuas, esperando una postura tanto del gobierno Duque y su ministro de hacienda, como del congreso, para saber cuál será el menú del año 2019.

Foto: Vientos Stéreo

Composición y Montaje: Hernán Riaño

Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad exclusiva de sus autores.

About The Author

Related posts

Leave a Reply