Un cuento para la ocasión

Por: HERNANDO URRUTIA – Director de Programación Vientos Stereo

En medio de la selva iba caminando Alberto con la zozobra   en la que cualquier ruido o silencio es sospechoso, cualquier canto  de ave puede ser simulacro,  si algo se mueve hay que disparar, en que hay  que distinguir entre los quejidos de los amigos de los enemigos y la luna pierde su idilio y se torna incontemplable.

De pronto muchas sombras caminan  al lado en distintas disposiciones corporales que conforman figuras distintas ante sus ojos: allí va Jimenez como siempre encorvado como si  el espacio amplio que abarca el horizonte lo  sometiera, también  va Gutiérrez que tiene la capacidad de andar en cuclillas, habilidad que adquirió cada vez que mi capitán lo pillaba durmiendo en plena guardia y lo ponía a hacerlas  Tenía que mirar detenidamente para no equivocarse porque el enemigo ¡ESOS HIJUEPUTAS GUERRILLEROS, Podían estar infiltrados entre la tropa!

De pronto algo sintió a sus pies y en cuestión de segundos se vió volando por los aires enrarecidos de polvo y olor a tierra. Cuando cayó al piso se dio cuenta que otros compañeros también estaban arrastrándose en medio de hojas y tierra y quiso salir corriendo  a socorrerlos … pero no pudo..  miró a su cuerpo y estaba salpicado de sangre y sus piernas  colgaban de las ramas de los árboles

 

 

Foto: facebook de Hernando

Foto: Hernán Riaño

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