¿Qué Clase de Presidente Quiere Colombia?

La carrera al solio presidencia comenzó,

muchos nombres se barajan en un país donde cada día se está descubriendo un nuevo caso de corrupción.

 

Por Jorge Raúl Solano – Comunicador Social – Periodista

 

La baraja de los candidatos a la presidencia de la república se está haciendo cada día más extensa, los partidos políticos comenzaron de manera muy discreta sus lanzamientos con dos o tres aspirantes al solio, quizás poniendo en práctica aquel ejercicio político que se utilizaba años antes y que los expertos llamaban “la operación avispa”, que no era más que lanzar dos o tres candidatos a cualquier corporación para de ahí luego apoyar al más fuerte, ante lo cual lógicamente los otros se unirían.

Y es que si le echamos por curiosidad una mirada al ambiente político en este momento, precisamente se está discutiendo el tema que si las listas serán cerradas o abiertas, que si será voto preferente, es decir que volveremos nuevamente con tarjetón a las practicas del bolígrafo y la papeleta, en otras palabras, que los votantes no podrán escoger a los candidatos de su preferencia sino que tendrán que votar por una lista que será impuesta por los mismos caciques, y quiéralo o no, saldrán elegidos los primeros, según alcancen los votos.

Este es el tema hoy de algunos dirigentes que en su opinión se verán afectados, pues seguramente sus agremiaciones no alcanzaran el umbral exigido para obtener las curules; en dicho caso, asumen con mucha suspicacia que la clase política dominante los quiere sacar de la palestra.

Lo anterior, es para ambientar un poco la situación que se ve venir en materia política partidista, en esta época electoral y donde nada más se va a elegir al gobernante de los colombianos. Se vienen entonces varios nombres que con a sin imagen, pero con respaldo suficiente de sus mentores dan el gran salto como aspirantes a la silla presidencial.

Por los lados del Uribismo y su partido, Centro Democrático ya se escuchan tres nombres; Carlos Holmes Trujillo, Iván Duque y María del Rosario Guerra; sin descartar a la muy polémica congresista Paloma Valencia; por el partido de la “U”, aunque dicen se analizan varias opciones se escuchan ruidos de dos nombres; Roy Barreras y Armando Benedetti, aunque dicen que dentro de esta baraja también puede estar Juan Carlos Pinzón, quien acaba de dejar la embajada de USA.

Las toldas azules también alistan sus nombres, claro está haciendo la debida salvedad, pues estos nombres también se encuentran dentro de la lista uribista, es decir serán, uribes-conservadores, y son el ex procurador Alejandro Ordoñez, y la ex ministra Martha Lucia Ramírez y coloquemos por descarte también al presidente de este partido, David Barguil; siguiendo nuestra lista, encontramos en el partido liberal algunos que salen además del gobierno Santos para enfrentar el debate electoral, entre ellos, Juan Fernando Cristo, que deja la cartera política; uno más que se une a este grupo de presidenciables es Juan Manuel Galán, pero quizá del que esperan su guiño es del jefe de la mesa de Conversaciones de Paz en la Habana, Humberto de la Calle.

Por los lados del partido Cambio Radical, está todo dicho desde los comienzos del segundo mandato Santos, como vicepresidente Germán Vargas Lleras, fue candidato prematuro a la presidencia apoyado por la designación como súper ministro y su extensa campaña a lo largo y ancho del país.

Por los lados de los Verdes, podemos enumerar algunos nombres, empezando con Claudia López, quien hace algunos días con gran valentía se hecho al agua, otro que seguramente vuelve a jugar, Antonio Navarro; y se escucha algún nombre de la costa, Carlos Caicedo, aún desconocido pero al que toca esperar.

Entre estos nombre a no ser que pase algo extraordinario, estará el que en un año pasadito dirigirá los destinos de este país, con un proceso de paz andando, querámoslo o no, bien o mal, será de quien dependeremos los colombianos en las diferentes circunstancias, económicas, financieras, sociales, políticas y que tendrán algún significado positivo o negativo en nuestras situaciones familiares.

Todo esto, tras la coyuntura política que se vive, en una época electoral con todos sus matices y coloridos, desgreño administrativo y la campeante corrupción que se ventilan con casos que avergüenzan sin que tengan solución y castigo; pero que seguramente sus defensores los convertirán en paladines y defensores de aquella sabana de la justicia en la cual se cobijan. Por eso, les dejo la pregunta, ¿Qué clase de presidente quiere Colombia?

 

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