El Tiempo Pasa, y la Desesperanza Cunde

Por: Jorge Raul Solano Morales Comunicador Social

Cada día que pasa, es un día menos para concretar la ilusión de los colombianos de vivir en una nación libre de guerrillas.

Pese a que muchas voces se habían levantado aconsejando al presidente de no llevar los acuerdos a la instancia del Plebiscitó, casi que por un impulso de confianza se hizo, con los resultados que hoy estamos viviendo.

Una vez gana el NO, comienza en Colombia una guerra psicológica entre los partidarios del acuerdo tal y como se firmó y los que quieren las reformas asumiendo que en estos no confluyen los intereses de todos los colombianos, entonces la batalla mediática comienza, con todos los medios a disposición.

Y como en el bosque de la china, unos que si, otros que no, algunos sectores del NO, como las iglesias cristianas asumen una posición fuerte frente al gobierno, exigiendo replantear algunos puntos que al parecer distorsionan la conformación de la familia en su esencia natural, mientras otros van por garantías en materia de justicia y en los puntos de restitución de tierras.

Se polariza entonces esta nación, las críticas hacia los acuerdos no se hacen esperar, líderes de las posiciones se debaten entre argumentos validos algunos y otros no tanto, llevando esta confrontación a lo personal, al punto del desgreño y el irrespeto a la institución presidencial; entonces lo que no esperaban llega, le conceden al presidente el Nobel de Paz, incrementándose la arremetida mediática en criticas, insultos e improperios.

Pero como todo parece estar pasando de manera rápida, la Reina Isabel de Inglaterra invita por primera vez a un mandatario de los colombianos a una visita de Estado al Reino Unido, al palacio de Buckingham, además recibido con honores, otro giro que Santos le hace a la historia. Todo esto pasa mientras los caudillos del pueblo en la patria boba pugnan por hacerse notar en los medios internacionales.

Mientras tanto, como si la familia le hubiera practicado el concebido jalón de orejas, un Santos alineado del otro bando comienza a enfilarse con declaraciones optimistas hacia el proceso, “mira pachito no sea terco, juanma ha roto los esquemas, tenemos un Nobel, dos presidentes, y una invitación de la reina, no joda mas”; pensando solamente, se reorganiza entonces un plan de propuestas para presentar en la habana por parte del NO.

Las propuestas son realizadas con base en algunas reuniones del NO, sin ningún afán, estudios vienen y van, dos ex presidentes, un ex procurador, tres pre candidatos presidenciales y algunos colados con toda la paciencia estudian y analizan. En el congreso senadores mojan pantalla ofreciendo soluciones y explicando cada uno desde su orilla los temas planteados; eso sí, sin tocar los de trascendencia para el pueblo, como sus propios salarios, mientras debaten de manera sigilosa la Reforma Tributaria.

Santos vuelve con sus honores recogidos y pide un conclave, entre los del SI y los del NO, hasta tanto no se vislumbre una solución no se pararan de la mesa, dice. Eso para proporcionar una salida al limbo en que se encuentra la salida negociada al conflicto armado. Afirma el mandatario que la ONU ha señalado un plazo perentorio para el cese al fuego, situación que es desmentida por algunos delegados de esta organización internacional; vuelve y juega el debate, las FARC por medio de sus voceros dan toques de paciencia y esperanza, tampoco se les ve ningún apuro.

Esta seria a vuelo de pájaro una vista de lo que está pasando hoy en nuestro país, una Paz engullida por un limbo de intereses, de egos y de figuras que quieren por todos los lados hacerse notar, mientras los colombianos de a pie miramos como tratan de gravar con impuestos hasta lo mas mínimo de los artículos de primera necesidad. Creo esto también debería estar dentro de las posturas de los que hoy se hacen llamar los salvadores del pueblo.

JORGE BIEN copia

Por: Jorge Raul Solano Morales Comunicador Social

Foto: BBC.com

About The Author

Related posts

Leave a Reply