Dilatar y dilatar y más dilatar

Por: HERNANDO URRUTIA Director de Programación Vientos Stereo

Una ola de inconformismo recorre por varios países de Suramérica, pero no solo de Suramérica sino de muchas partes del mundo. Se ha desatado el diablo! Y cabalga sobre la crisis para castigar a los pobrecitos gobernantes que se desviven por tener a sus pueblos en condiciones aceptables, digamos.

Países tan ejemplares en su historia reciente, que bajo la batuta (diría yo del sable) del general Pinochete se abrogó la tarea de transitar por  los caminos del culto al mercado y que ahora haciendo aguas ya nadie teme pronunciarlo: el neoliberalismo, una suerte de desquite financiero contra la voluntad estatal de cara a la mejor manera de afrontar el progreso desde dos perspectivas: una que los derechos de la gente se los concede el Estado y otra, que todo lo determina el mercado.

Bajo esa premisa la iniciativa privada es la que mejor da resultados tanto en el manejo de las fuerzas productivas como en las relaciones que deben dinamizar esas fuerzas productivas, con la    estigmatización de que todo lo público (estatal) es ineficiente y por lo tanto la salvación es poner todo en manos del capital para que haya prosperidad en toda la población.

Pero eso tan extraordinario hizo crisis precisamente en el país bandera y se fue regando la pólvora a otros confines ( Ecuador, Colombia)los pueblos de  Honduras y Haití libran una lucha desde hace ratico, reaccionando de una manera casi sorpresiva en la que incluso las movilizaciones han dejado atrás a quien convocó inicialmente, es decir los dirigentes estaban jalando y resultaron empujando ante una multitud que nos arredra ante  la brutalidad de las fuerzas especializadas policiales que han dejado lesionados a más de trescientos con disparos a los ojos y ante esta brutalidad se han levantado pancartas  con letreros como este : “abrimos los ojos y nos los están sacando”

Toda esa violencia también llegó a nuestro territorio y ha causado víctimas en diferentes grado desde heridos hasta muertos, pero eso ha despertado indignación en especial de los jóvenes que desde hacía muchas décadas no desplegaban una demostración tan intensa y multitudinaria.

¿Pero qué ha hecho el gobierno? Amagar con sentarse a negociar con el nombre intrascendente de conversación nacional, como si estuviéramos para perder de vista la urgencia de tomar medidas en una mesa de negociación donde se debata con carácter resolutorio los problemas que acarrean  los pasos que está dando el presidente y que es lo que tiene a la gente en las calles : las pensiones, el famoso Holding, el trabajo por horas que daría al traste la poca estabilidad laboral que  queda, el salario para los menores de veinticinco años, la reforma tributaria disfrazada con otros nombres, que exime a las grandes transnacionales de impuestos y los incrementa a las capas medias de la población.

Yo estoy por creer que el presidente Duque no sabe qué hacer, si  aceptar, siquiera empezar a discutir esos trece puntos que le plantean y ganarse las agrias opiniones, casi insultos de los sectores de su partido por blandengue o negarse de frente  a las exigencias de un movimiento en crecimiento y ha optado por dilatar, dilatar y dilatar mis hijitos  buscando respaldo en sectores que de pronto se vean afectados por la marchas o comulguen con la idea de “ yo no paro, trabajo” a la vez confiando en el desgaste natural y el cansancio de los actores del paro, sin embargo la experiencia muestra que los manifestantes tanto de Colombia como en otros países no han cedido y cada vez queda muy mal librado con esa “mamadera de gallo” y no asumir con responsabilidad.

Ni  la  euforia navideña ha hecho olvidar el trago amargo que estamos pasando y enero nos traerá muchas mas movilizaciones porque los jóvenes decidieron aceptar el desafío de Jaime Garzón “ si ustedes no toman las riendas de su país nadie lo hará.”NADIEDilatar y dilatar y más dilatar

Una ola de inconformismo recorre por varios países de Suramérica, pero no solo de Suramérica sino de muchas partes del mundo. Se ha desatado el diablo! Y cabalga sobre la crisis para castigar a los pobrecitos gobernantes que se desviven por tener a sus pueblos en condiciones aceptables, digamos.

Países tan ejemplares en su historia reciente, que bajo la batuta (diría yo del sable) del general Pinochete se abrogó la tarea de transitar por  los caminos del culto al mercado y que ahora haciendo aguas ya nadie teme pronunciarlo: el neoliberalismo, una suerte de desquite financiero contra la voluntad estatal de cara a la mejor manera de afrontar el progreso desde dos perspectivas: una que los derechos de la gente se los concede el Estado y otra, que todo lo determina el mercado.

Bajo esa premisa la iniciativa privada es la que mejor da resultados tanto en el manejo de las fuerzas productivas como en las relaciones que deben dinamizar esas fuerzas productivas, con la    estigmatización de que todo lo público (estatal) es ineficiente y por lo tanto la salvación es poner todo en manos del capital para que haya prosperidad en toda la población.

Pero eso tan extraordinario hizo crisis precisamente en el país bandera y se fue regando la pólvora a otros confines ( Ecuador, Colombia)los pueblos de  Honduras y Haití libran una lucha desde hace ratico, reaccionando de una manera casi sorpresiva en la que incluso las movilizaciones han dejado atrás a quien convocó inicialmente, es decir los dirigentes estaban jalando y resultaron empujando ante una multitud que nos arredra ante  la brutalidad de las fuerzas especializadas policiales que han dejado lesionados a más de trescientos con disparos a los ojos y ante esta brutalidad se han levantado pancartas  con letreros como este : “abrimos los ojos y nos los están sacando”

Toda esa violencia también llegó a nuestro territorio y ha causado víctimas en diferentes grado desde heridos hasta muertos, pero eso ha despertado indignación en especial de los jóvenes que desde hacía muchas décadas no desplegaban una demostración tan intensa y multitudinaria.

¿Pero qué ha hecho el gobierno? Amagar con sentarse a negociar con el nombre intrascendente de conversación nacional, como si estuviéramos para perder de vista la urgencia de tomar medidas en una mesa de negociación donde se debata con carácter resolutorio los problemas que acarrean  los pasos que está dando el presidente y que es lo que tiene a la gente en las calles : las pensiones, el famoso Holding, el trabajo por horas que daría al traste la poca estabilidad laboral que  queda, el salario para los menores de veinticinco años, la reforma tributaria disfrazada con otros nombres, que exime a las grandes transnacionales de impuestos y los incrementa a las capas medias de la población.

Yo estoy por creer que el presidente Duque no sabe qué hacer, si  aceptar, siquiera empezar a discutir esos trece puntos que le plantean y ganarse las agrias opiniones, casi insultos de los sectores de su partido por blandengue o negarse de frente  a las exigencias de un movimiento en crecimiento y ha optado por dilatar, dilatar y dilatar mis hijitos  buscando respaldo en sectores que de pronto se vean afectados por la marchas o comulguen con la idea de “ yo no paro, trabajo” a la vez confiando en el desgaste natural y el cansancio de los actores del paro, sin embargo la experiencia muestra que los manifestantes tanto de Colombia como en otros países no han cedido y cada vez queda muy mal librado con esa “mamadera de gallo” y no asumir con responsabilidad.

Ni  la  euforia navideña ha hecho olvidar el trago amargo que estamos pasando y enero nos traerá muchas mas movilizaciones porque los jóvenes decidieron aceptar el desafío de Jaime Garzón “ si ustedes no toman las riendas de su país nadie lo hará.”NADIE-

 

Foto: Tania Liliana Duarte Giraldo.

Fotógrafa.
Socióloga Universidad Nacional de Colombia.
Magíster en Estudios Latinoamericanos Universidad de Salamanca – España.
(57 1)305 7900883
Arte: Hernán Riaño

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